Qué tamaño debe tener un código QR impreso (y otras reglas para que se lea siempre)
Medidas mínimas de un código QR según la distancia de lectura, la zona silenciosa, la resolución de impresión, el contraste y los materiales. Tabla práctica y errores comunes.
Un código QR que se ve perfecto en la pantalla del ordenador puede ser imposible de leer una vez impreso. Casi siempre el problema es uno de estos cuatro: es demasiado pequeño para la distancia desde la que se escanea, no tiene margen en blanco alrededor, tiene poco contraste o se ha impreso con una resolución insuficiente. Esta guía explica cómo acertar con cada uno.
La regla de la distancia: 10 a 1
La referencia más usada en la industria gráfica es sencilla: el lado del QR debe medir al menos una décima parte de la distancia desde la que se va a escanear. Si el cliente estará a 50 cm, el código debe medir al menos 5 cm; si estará a 2 metros, al menos 20 cm.
Es una regla conservadora: los móviles modernos con buenas cámaras leen códigos algo más pequeños, pero no todos tus clientes tienen el último modelo, ni escanean con buena luz, ni tienen el pulso firme. Diseñar para el peor caso es lo que hace que un QR funcione «siempre».
Tabla de medidas recomendadas
| Soporte | Distancia típica | Tamaño mínimo del QR |
|---|---|---|
| Tarjeta de visita | 15-25 cm | 2-2,5 cm |
| Invitación, flyer, packaging | 20-30 cm | 2,5-3 cm |
| Soporte de mesa, carta, mostrador | 30-50 cm | 3-5 cm |
| Cartel A4 en pared | 0,5-1 m | 6-10 cm |
| Escaparate o cartel A3 | 1-2 m | 12-20 cm |
| Lona o valla | 3-5 m | 30-50 cm |
En ningún caso bajes de 2 cm de lado en un material impreso, aunque se escanee muy de cerca. Por debajo de esa medida, la mayoría de cámaras de móvil tienen problemas para enfocar.
La densidad del código también cuenta
La regla 10:1 da por hecho un código «normal». Pero no todos los QR son iguales: cuanto más texto contiene, más módulos (los cuadraditos) necesita. Un QR puede tener desde 21×21 módulos (versión 1) hasta 177×177 (versión 40). Un enlace corto genera un código con pocos módulos grandes; una vCard completa o un evento con dirección y enlace generan un código mucho más denso con módulos diminutos.
Lo que de verdad determina si una cámara puede leer el código es el tamaño de cada módulo. Por eso:
- Acorta lo que codificas. Un enlace de 30 caracteres genera un QR mucho más limpio que uno de 150 lleno de parámetros de seguimiento. Si el enlace es muy largo, usa una dirección más corta de tu propia web.
- En vCard, incluye solo lo imprescindible. Nombre, teléfono y email ocupan mucho menos que añadir dirección postal, cargo y notas.
- Si el QR es denso, auméntalo un 30-50 % sobre la tabla anterior.
Para impresión 3D la limitación es aún más estricta: la herramienta de ToolZone te avisa si algún módulo queda por debajo de 1,5 mm, porque una impresora de filamento con boquilla estándar de 0,4 mm no los reproducirá con nitidez. Lo explicamos en la guía de impresión 3D.
La zona silenciosa: el margen que nadie respeta
Alrededor de todo código QR debe haber un margen vacío, del mismo color que el fondo, llamado zona silenciosa. La norma ISO/IEC 18004, que define el estándar QR, fija ese margen en cuatro módulos de ancho por cada lado. Sirve para que el lector distinga dónde empieza el código.
Es muy habitual recortar la imagen «para que quede bonita» pegada a un borde, a una foto o a otro elemento gráfico. Muchos móviles modernos siguen leyéndolo, pero otros no, y el fallo aparece justo con los clientes que tienen móviles más sencillos. Regla práctica: deja siempre alrededor del código un margen limpio equivalente, como mínimo, al tamaño de uno de los tres cuadrados de las esquinas dividido entre dos.
Contraste y colores
Los lectores de QR convierten la imagen a blanco y negro y buscan módulos oscuros sobre fondo claro. Eso tiene tres consecuencias:
- El código debe ser más oscuro que el fondo. Un QR blanco sobre fondo negro (invertido) queda llamativo, pero bastantes lectores antiguos no lo reconocen.
- El contraste debe ser alto. Azul marino sobre blanco funciona; azul cielo sobre blanco o dorado sobre crema, a menudo no. La herramienta calcula el contraste entre los dos colores elegidos y te avisa si es bajo.
- Evita los degradados y las fotos de fondo detrás del código.
PNG o SVG: qué archivo mandar a imprenta
Un PNG es una imagen de píxeles: si lo amplías más allá de su tamaño original, los bordes se difuminan. Un SVG es un archivo vectorial: se puede ampliar a cualquier tamaño sin perder nitidez. Como regla:
- Para imprenta, cartelería o cualquier tamaño grande: SVG. Es lo que pedirá cualquier diseñador o imprenta.
- Para imprimir en casa, pantallas, redes sociales, WhatsApp o documentos de Word: PNG.
Si solo puedes usar PNG en un trabajo de imprenta, asegúrate de que la imagen tenga resolución suficiente: unos 300 píxeles por pulgada al tamaño final. Un QR de 5 cm necesita unos 600×600 píxeles.
Materiales y acabados
- Evita el brillo. El papel con acabado brillante, el plastificado brillo y los vinilos reflectantes crean destellos con los fluorescentes o el sol que «borran» parte del código. Mejor mate.
- Cuidado con superficies curvas. En una botella o una taza, un QR grande se deforma. Mantenlo pequeño en relación al diámetro o colócalo en una zona plana.
- En exteriores, protégelo del sol. Las tintas se decoloran y el contraste baja en pocos meses. Revisa los carteles de escaparate cada cierto tiempo.
Checklist antes de imprimir en cantidad
- Imprime una sola copia al tamaño real.
- Escanéala con dos o tres móviles distintos, incluido uno de gama baja o con algunos años.
- Hazlo a la distancia y con la luz del lugar donde irá el código.
- Comprueba que el destino (web, PDF, perfil) es el correcto y carga rápido con datos móviles.
- Solo entonces, encarga la tirada completa.
Crea tu código ahora
Gratis, sin registro y sin marcas de agua. Tu QR se genera en tu navegador y lo descargas en PNG, SVG o listo para imprimir en 3D.
📶 QR para WiFi →